Detector de BPM y tonalidad
Calcula el BPM y encuentra la tonalidad y el código Camelot de cualquier canción, una sola o muchas a la vez.
Arrastra tus canciones aquí
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Cómo saber el BPM y la tonalidad de una canción
Tres pasos, todo en esta página.
Qué muestra el detector
Una fila por canción, con todo lo que necesitas para mezclar, cantar o tocar encima.
Códigos Camelot y tonalidades relativas
Cada fila une una tonalidad menor con su relativa mayor: las mismas notas y el mismo número en la rueda Camelot.
BPM habituales por género
Casi todas las canciones de un estilo caen en un rango de tempo conocido. Úsalo para comprobar una lectura o para elegir canciones que mezclen bien.
Quién usa un detector de BPM y tonalidad
Cualquiera que necesite saber a qué velocidad va una canción y en qué tonalidad está.
Preguntas frecuentes
Suelta la canción en el detector de arriba o pulsa «Elegir canciones» y selecciónala. En unos segundos aparecen su BPM, su tonalidad, la relativa y el código Camelot. Puedes añadir más canciones cuando quieras; cada una ocupa su propia fila.
BPM son los pulsos por minuto, el tempo de la canción. Con el detector, sueltas el archivo y lees el BPM en su fila. Para comprobarlo a mano, cuenta los golpes del bombo o de las palmas durante 15 segundos y multiplica por 4: 30 golpes son 120 BPM, un tempo muy habitual en la música de baile. Las baladas suelen quedarse entre 60 y 80 BPM.
Muchas canciones se pueden contar a dos velocidades. Un trap puede leerse a 140 o a 70 BPM, y una cumbia a 95 o a 190. Si dos detectores se diferencian justo en el doble, cuentan el mismo pulso de distinta manera; por eso ves la mitad y el doble bajo cada BPM. Usa el valor con el que se suele contar ese género.
Mi menor y Sol mayor son tonalidades relativas: usan las mismas notas y la misma armadura de clave. Los acordes y la melodía deciden cuál suena como punto de reposo, y algunas canciones se mueven entre las dos. Por eso el detector muestra la relativa bajo cada resultado. Un truco: fíjate en qué acorde termina la canción o dónde descansa el estribillo. En la rueda Camelot comparten número, 9A y 9B, así que la canción mezcla bien con temas de cualquiera de las dos.
La rueda Camelot da a cada tonalidad un número del 1 al 12 y una letra: A para las menores y B para las mayores. Do mayor es 8B, La menor es 8A y Sol mayor es 9B. Las canciones con el mismo código, con números vecinos o con el mismo número y la otra letra suelen sonar bien juntas, por eso el código es una guía rápida para la mezcla armónica.
Cambia cada nota por su letra: Do = C, Re = D, Mi = E, Fa = F, Sol = G, La = A y Si = B. Los sostenidos y bemoles se mantienen, y las tonalidades menores llevan una m: Mi menor es Em, Fa♯ menor es F♯m y Si♭ mayor es B♭. Así la reconoces en los programas de DJ y en las webs de acordes que usan letras.
Las canciones con un pulso estable y una tonalidad clara dan los resultados más fiables. Cada canción recibe un BPM y una tonalidad, tomados de su parte principal; si acelera o cambia de tonalidad por el camino, ves el tempo y la tonalidad de esa parte. Las grabaciones en directo con tempo irregular, las voces habladas, los solos de batería y las piezas ambient pueden mostrar «Sin pulso estable» o «Tonalidad dudosa». Cuando el resultado importe, compruébalo de oído, por ejemplo tocando encima en la tonalidad detectada.
Sí. Elige o arrastra todos los archivos que quieras. Se analizan uno tras otro, en el orden en que entraron, y cada resultado aparece en cuanto termina esa canción. Mientras la lista avanza, puedes sumar más con «Añadir canciones» o pulsar «Detener» para parar la canción en curso y quitar las que aún esperan. Con «Exportar CSV» guardas los resultados que ya estén listos.
Audio en MP3, WAV, M4A, FLAC y OGG, y videos habituales como MP4, MOV y WebM, de los que se analiza el sonido. Cada archivo puede pesar hasta 500 MB.
No. Tu navegador abre y analiza cada archivo en tu propio dispositivo, y nada se envía a un servidor. La lista se mantiene en esta pestaña mientras navegas por la web; si recargas o cierras la página, se vacía.
Exporta la lista en CSV para ordenarla en una hoja de cálculo, o pulsa «Cambiar tono o tempo» junto a una canción para abrirla en el cambiador de tono sin volver a elegir el archivo. Allí puedes llevarla a una tonalidad que vaya con tu voz o tu instrumento, cambiar su velocidad y guardarla en MP3 o WAV. Con el botón Atrás del navegador vuelves a la lista tal como estaba.